El pleno de la Cámara de Diputados rechazó este martes el pedido de desafuero contra Cuauhtémoc Blanco, exgobernador de Morelos, quien enfrenta múltiples denuncias por presunto intento de violación y desvío de recursos públicos.
Durante una tensa sesión en San Lázaro, Blanco defendió su posición desde la tribuna, declarando que las acusaciones son «injustificadas» y manifestando su disposición para presentarse ante las autoridades locales. «No tengo miedo. Estoy de frente dándoles la cara», expresó el exfutbolista.
La votación reveló fisuras en la alianza oficialista. Mientras Morena logró evitar el juicio político, la bancada del Partido del Trabajo (PT) votó a favor de continuar las investigaciones. Los intentos de algunos diputados, especialmente de Gabriela Jiménez, no prosperaron para avanzar con las pesquisas.
Las investigaciones, inicialmente impulsadas por su sucesora Margarita Saravia González y su hermanastra, quienes lo acusaron de intento de violación, fueron desestimadas por la Sección Instructora al argumentar «deficiencias» en las pesquisas.
Con esta decisión, Blanco permanece como diputado y elude momentáneamente las acusaciones de la Fiscalía de Morelos.